Consejos, Entrenamiento y Material — 13 junio, 2013 at 11:06

GPS versus Contador Jones

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La medición de las pruebas populares homologadas por la RFEA

El debate sobre la medición de la distancia de las carreras está más vivo que nunca en la comunidad de corredores. Cada vez somos más los que llevamos en la muñeca un reloj equipado con GPS para conocer la distancia que recorremos en los entrenamientos. Hasta ahí bien, el problema surge cuando participamos en una carrera y comparamos su resultado con lo anunciado en el cartel de la prueba y observamos que casi nunca coinciden.

Esto se debe a que el GPS no es un sistema perfecto, ya que su presición depende de múltiples elementos como la cercanía de edificios, número de satélites, curveado de la toma de puntos del trazado, etc… Además debemos contar con los recortes o los metros de más que realizamos durante el recorrido. La medición se realiza por el trazado más corto, por lo que es prácticamente imposible que un corredor replique por completo en una carrera popular, ya que hay contar con el resto de corredores.

Contador Jones

Para un organizador, el certificado de homologación supone un coste aparte del canon por dar de alta la carrera en el calendario federativo. Para homologar la distancia de una prueba, la IAAF sigue utilizando, como estándar, el método de la bicicleta calibrada. Se trata del llamado ‘contador Jones’, un dispositivo mecánico acoplado a la rueda delantera de dos bicicletas de dos jueces medidores, que registra 20 números por cada revolución de la rueda. Constituye el estándar federativo y al carecer de elementos magnéticos o eléctricos, su precisión es máxima.

Previamente, se ha de calcular el factor de corrección técnica o constante de trazado. Con una cinta métrica se miden en sus dos sentidos una recta de al menos 500 metros y sin desniveles, y se halla la media de ambas. El factor tiene en cuenta hasta la temperatura del asfalto por lo que se recalibra cada punto kilométrico ya que las variaciones de temperatura pueden influir en la dilatación de la rueda. La distancia obtenida tiene un equivalente en pasos de contador, y con una regla de tres se calcula, a su vez, la correspondiente distancia para, por ejemplo,  una maratón de 42.195 metros. Los jueces encargados de la homologación, casi siempre en horario nocturno y acompañados de policías locales (para evitar paradas), miden el recorrido escogido, situándose a unos 30 centímetros de los bordillos o aceras. A su vez, se incluye un factor de medición de un metro por kilómetro, para compensar los recortes que pueden hacer luego los atletas en la prueba. Si la variación de uno de los dos jueces es superior a un metro en cada kilómetro  se debe volver a empezar.

Así pues, llegamos a la conclusión de que los datos recogidos por los GPS no son totalmente fiables, debido al gran número de factores que pueden influir en el resultado de la medición.

Aquí os dejo el enlace a un interesante artículo, publicado en la web de nuestro buen amigo Toni García Garre (‘Toni Tom’), en el que nos propone que dejemos a un lado tanta tecnología y volvamos a correr de una forma más primitiva. Corredores con GPS

One Comment

  1. Me gustaria comprar uno, podria indicarme donde puedo conseguir un contador Jones??, necesito uno para una competicion. Un saludo

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