Historia, ¿Sabías que...? — 24 diciembre, 2014 at 18:15

El día que nació la sana rivalidad entre Fiz y Antón

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Martínn Fiz y Abel Antón durante la carrera

Duelo al sol en el camino que recorrió el mensajero Filípides

Atenas, 10 de agosto de 1997. Última jornada de los Campeonatos del Mundo de Atletismo. El broche de oro lo pone la maratón masculina que termina en un desolado estadio Panathinaikó, huérfano de público por una amenaza de bomba.

Estadio Panathinaikos Atenas
Estadio Panathinaikó.

Los españoles Martín Fiz y Abel Antón llegan a este mundial, con un mismo objetivo pero con distintas motivaciones. El alavés, motor diésel devorador de kilómetros, quiere ganar su segundo campeonato del mundo y redimirse del fallo táctico que le relegó a la cuarta plaza en los JJ.OO. de Atlanta; el soriano, campeón del mundo de 10.000 en Helsinki y con un final terrorífico, desea el triunfo en su reciente estreno en la distancia de Filípides.

Son las 8 de la mañana y el sol ya calienta a los corredores, con 28 grados centígrados y una de humedad del 48%. Suena el pistoletazo de salida y ciento once ‘guerreros’ parten de las ruinas de la antigua Villa de Marathón, para enfrentarse a un recorrido sin sombras y de relieve duro, con unos primeros 20 kilómetros de subida, y los 7 últimos de bajaba hasta Atenas.

Maratón, el montículo de los Platenses_01
Llanuras de Maratón.

La carrera comienza muy lenta, nadie quiere arriesgar al principio. En el kilómetro 15 el namibio Luketz Swartbooi, el congolés Willy Kalombo y el madrileño Fabián Roncero se escapan. Fiz y Antón hacen un gran esfuerzo y logran unirse a ellos. Juntos pasan por la media maratón con un tiempo de 1h:07:08.

Al paso por el kilómetro 25, los africanos comienzan a flaquear y es Fabián Roncero el que vuelve a las andadas dando un acelerón, tratando de marcharse en solitario. El tirón reduce a nueve el grupo de escapados, al que se une el australiano Steve Moneghetti, que venía remontando desde atrás. En ese momento de confusión, Fiz cambia de ritmo y nadie, excepto Antón, puede seguir su estela.

El duelo al sol está servido. Los dos españoles se marchan y poco a poco van aumentando su ventaja, siempre con el vitoriano dirigiendo las operaciones. Pasan por el kilómetro 30 en 1h:36:04 y llegan al kilómetro 40 realizando el mejor parcial de todos (15:06). Por detrás, Moneghetti marcha tercero a 45 segundos mientras que Fabián Roncero deambula deshidratado, pagando un comienzo de carrera sin concesiones.

Apenas faltan dos kilómetros para llegar al estadio y Martín Fiz comienza a perder fuerzas, y a tomar consciencia de que la victoria se la llevará Abel Antón, que da muestras de encontrarse más entero.

Tras llevar el peso de la carrera durante varios kilómetros, el vitoriano, impotente, le ofrece un pacto a su compañero de fuga y le pide que le haga un relevo. El soriano se lo niega y, aprovechando su mejor final, ejecuta a Fiz a falta de 200 metros.

Antón se impone con un registro 2h:13:16. Cinco segundos después entra Fiz para colgarse una merecidísima medalla de plata, mientras que el bronce acaba en manos del australiano Moneghetti, que entra a un minuto del soriano.

Antón y Fiz entrando en la meta. Atenas 1997
Antón y Fiz entrando en la meta.

Pese a las retiradas de Alberto Juzdado y Diego García, el oro y la plata, más la sexta posición de Fabián Roncero y la decimoquinta de José Manuel García, terminan por dar a España la Copa del Mundo por equipos, cerrando así una histórica participación en la cuna del atletismo.

España Campeona del Mundo por equipos Atenas 1997
El equipo español con la Copa del Mundo.

Pero el ambiente, lejos de ser festivo, se avinagra por la forma en la que Abel Antón se ha llevado el oro, y Martín Fiz no acude a la rueda de prensa de los medallistas, alegando deshidratación.

Han pasado 17 años desde aquel día y, todavía hoy, resuenan los ecos de la batalla. Los protagonistas reconocen en público que no le quedan buenos recuerdos de aquella histórica carrera, pero lejos de enemistarse, su relación se hizo aún más intensa y ambos trataron de quedarse con lo positivo de aquél primer cuerpo a cuerpo.

“Después de tirar 40 kilómetros me sentí un poco chafado. Lo preparé con mucha ilusión y sabía que mi máximo rival era Antón. Demostré que, con fe, estuve a punto de ganar una carrera que fue dura. Más que un ‘toma y daca’ fue un ‘toma’ tirando fuerte y Antón intentando aguantar”

Martín Fiz

“Le dije que de colaborar nada de nada, que cada uno hacía su táctica y que lo importante era ganar. Tuvo una gran trascendencia y todavía la gente nos pregunta en charlas y carreras sobre ese enfrentamiento. Fue un duelo muy bonito del deporte español”

Abel Antón

La sana rivalidad nacida en Atenas aún perdura y hoy en día podemos disfrutar de ella, en las numerosas carreras en las que ambos coinciden como atletas populares.

Aquí os dejamos el vídeo de los últimos 5 kilómetros de esa histórica e inolvidable maratón.

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